La que se avecina, una comunidad retrógrada y simplista

Irene Calvo Sanchis

Sin duda un 24% de cuota de pantalla bien avala el éxito de un programa, pero sabemos que eso no implica nada más que eso. Me refiero a que no descubro nada nuevo si digo que el porcentaje del rating no tiene por qué ser directamente proporcional al de la calidad del contenido emitido, más bien, y desafortunadamente, ocurre justo lo contrario.

Ese fenómeno es lo que pienso que sucede con la famosísima serie que echan cada lunes en Telecinco, La que se avecina. Además de una pésima calidad, la serie carece de innovación y creatividad -lo que en algún caso podría enmendar mínimamente la insuficiencia cualitativa- y recurre a los ya tan manidos estereotipos grotescos y caricaturizados para hacer de la serie una comedia humorística.

Antoni Recio y Coque, personajes de ‘La que se avecina’. Fuente: serieadictos.com

Si empezamos por la innovación, desde luego, La que se avecina ha estado inspirada en su predecesora Aquí no hay quien viva. Muchos actores ya formaban parte del reparto de la serie anterior, y no solo eso, algunos personajes han mantenido sus particularidades (pongamos, por ejemplo, la ambición por la presidencia de la comunidad tanto de Juan Cuesta, como de Enrique Pastor). En su momento, el posible plagio ya fue motivo de controversia entre Antena 3 (cadena que emitía ANHQV) y Telecinco.

Al margen de los problemas de copyright, el principal problema que encuentro en la calidad son las tramas tan simplistas con recreaciones tan irreales que hacen difícil compatibilizar la espontaneidad del humor con una situación alejada totalmente de la naturalidad. Son situaciones y personajes tan exagerados y forzados que pierden la genialidad de la sencillez.

Pero si hay algo que considero verdaderamente aborrecible son los signos humorísticos de la comedia, de los que personajes machistas y retrógrados (el pescadero Recio y Amador) constituyen el principal paradigma. Como telespectadorA condeno plenamente las expresiones que caracterizan a estos personajes para referirse a las mujeres en comentarios de índole sexual. Son denigrantes y se repiten una y otra vez. Y claro está, lo que oyes mil veces en la ficción de la caja tonta, lo escuchas luego otras tantas en la realidad de la vida cotidiana.

Sin embargo, la serie cuenta con una gran audiencia después de seis temporadas. ¿Tanta gente puede estar equivocada? Quizás sí o quizás no. Sin duda, lo más razonable es recurrir, como tantas veces, al sabio refranero y concluir con la popular expresión: Para gustos, los colores.

Publicado el noviembre 9, 2012 en La que se avecina y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. 4 comentarios.

  1. Creo que tu última frase ha sido la más acertada de toda la entrada. “Para gustos, colores” siempre ha sido un refrán muy democrático, debemos respetar la opinión de todos. En este caso, me quiero dirigir a la autora de la entrada simplemente para debatir un poco sobre las cualidades (las tenga o no) de “La que se avecina”.

    Considero que cada uno tiene un sentido del humor diferente y eso es lo que debe prevalecer en la crítica de series humorísticas. En este sentido, la cuota de pantalla dice mucho, para bien o para mal, del humor que gusta en este país, y no podemos cambiarlo.

    En mi opinión, si bien es verdad que el objetivo principal de una cadena es que la serie triunfe independientemente del contenido de la misma, también es verdad que los actores y los guionistas, desde la humildad y la honradez (en algunas ocasiones supuestas más que verídicas, todo ha de decirse), trabajan para la serie por que se sienten a gusto en ella y les gusta su temática, como se suele decir a veces: “por amor al arte”. Con esto lo que pretendo decir es que si hacen “La que se avecina” es porque realmente creen que puede entretener y divertir a la gente, y desde luego que lo consiguen.,

    Puede que el argumento de la serie se asemeje o casi imite estratégicamente el de la serie “Aquí no hay quien viva” y puede que los tópicos utilizados en la trama se repitan una y otra vez, pero lo que no podemos negar es que la forma esperpénticamente grotesca en que parodian la realidad es lo que le da el toque original a la serie. Por tanto, pienso que no debemos tacharla de denigrante o humillante simplemente por que en ella se muestren actitudes machistas, homófobas o retrógadas, ya que uno de los fines de la serie es precisamente parodiar y ridiculizar estas actitudes

    Por poner un ejemplo, observamos los innumerables fracasos de “Amador” en sus intentos por mantener relaciones sexuales con mujeres, pues es justamente su carácter irrisoriamente fanfarrón y machista lo que le lleva a perder cada oportunidad que se le presenta. Otro ejemplo sería el de “Antonio Recio”, cuyo comportamiento reaccionario, patriota y xenófobo, por poner solo unos cuantos calificativos, le lleva por sí solo a ganarse una despreciable fama, tildándole los propios vecinos de “rancio”, por el parecido con u apellido.

    Vemos, por tanto, cómo los burlescos carácteres de los protagonistas son simplemente una caricatura de una parte de la sociedad, por lo que la serie, si lo piensas bien, también es una crítica de los ya mencionados comportamientos obscenos y arcaicos. Pienso, en razón de todo ello, que el tipo de humor te puede gustar o no, te puede parecer ingenioso o no, pero no se puede valorar peyorativamente porque transmita actitudes poco ortodoxas sin antes analizar lo que se tiene, la intención última.

    Acabo mi comentario deseándoos a las tres creadoras del blog el buen devenir del mismo. Me gustan mucho estas iniciativas y pienso que escribir críticas es un trabajo mucho más difícil del que la gente cree. Os transmito mi enhorabuena por lo que estáis haciendo y hago hincapié en que todo lo expuesto es, como siempre digo, una opinión personal. De ningún modo pretendo menoscabar ni despreciar la opinión de nadie. Es más, os animo a que sigáis aportando vuestras valoraciones. Las leeré con mucho gusto. Saludos.

    • Antes que nada, me gustaría agradecerte que nos hayas leído. Mucho más aún agradezco la dedicación que has tenido dejándonos tu opinión concienzuda, sincera y crítica acerca de lo que hacemos, a veces con más o menos atino o acierto, pero siempre con respeto a los seguidores de las series.

      Con respecto a lo que has expuesto, tengo que decir, en primer lugar, que no pongo en duda la labor de los guionistas y actores, y mucho menos,
      las creencias o expectativas que depositen en su trabajo. Ese es un tema en el que no puedo entrar puesto que no lo conozco. Además, admiro a todo aquel que trabaje para seguir sacando adelante aquello en lo que cree (como los guionistas y actores de la serie, si realmente es este el caso). Simplemente, como consumidora, no me gusta el resultado y por eso lo he plasmado.
      En segundo lugar, mantengo mi opinión acerca de la poca originalidad del argumento de la comedia, que bebe mucho de la anterior serie “Aquí no hay quien viva”; así como también mantengo mi posición sobre la pesada reiteración de los tópicos. No solo me disgustan por carecer, a mi modo de ver, de ingenio, sino porque además tampoco corresponden con la realidad del día a día, o al menos (y afortunadamente, entonces) con la realidad de mi día a día. Claro está que personas misóginas, homófobas, xenófobas y reaccionarias… haberlas, haylas. Pero muchas otras hay que no lo son. Me niego a creer (y mi experiencia me dice también que no es así) que el español medio se caracteriza por ser un machito machista retrógrada. No me molesta que se critique y parodie ese prototipo de persona, pero sí que se haga hasta la saciedad y que ese sea el eje central de la serie, no me parece que esto retrate la sociedad española.

      A pesar de nuestras diferencias, estoy muy agradecida de que nos hayas dejado tu opinión. Siempre que quieras y dispongas de tiempo estaríamos encantadas de que continuaras dándonos tu punto de vista para mejorar nuestro trabajo o simplemente para debatir y poder descubrir y dar a conocer la diversidad de opiniones a través de los comentarios. Saludos y gracias una vez más.

  2. Portador de la Verdad

    ¡Hola chicas!

    He encontrado por casualidad este blog sobre series televisivas y he de decir que no he dudado lo más mínimo en acceder con la intención de leer vuestras noticias, así como compartir con vosotras y con cualquier lector de este blog mis impresiones sobre dichas series.

    He de decir que he leído estos dos comentarios/opiniones sobre la serie LQSA y no puedo evitar seguir el hilo de esta conversación-debate.

    En primer lugar decir que LQSA es el comienzo del final o debería serlo del conjunto ANHQV-LQSA pues para hacer un símil en la Antigua Roma ocurrió lo mismo, cuando a mitad del siglo I aC. Julio César tras ganar a su rival y antes amigo Pompeyo, instauró el Imperio retornando a la antigua monarquia abolida otrora por los mismos romanos.

    Al poco de iniciarse el imperio, los conflictos de poder castigaron y fueron minando la fuerte Roma poco a poco, otra guerra civil en este caso entre Antonio y Augusto, los posteriores reinados terribles de Tiberio y Calígula, y las irremediables luchas a muerte, traiciones etc. por el poder del Imperio. Por tanto, era evidente que el principio del fin estaba presente en Roma, la respetada y temible Roma poco a poco iría cavando su tumba hasta desaparecer a finales del siglo V dC.

    Dicho esto, es hora de tranquilizar los ánimos, no es tan grave la situación de la serie, pero sin embargo he comprobado que el humor ingenioso de ANHQV se torna en un humor vulgar en LQSA, una actuación sobreactuadísima y en el caso de algunos actores limitada y pobre debido a la inexperiencia y la poca.

    Ya he avisado, la serie está en declive, y sino espero lo esté prontamente, aciaga los valores de la sociedad que sigue la serie, además de las múltiples faltas de respeto. Cuán cierto es aquello de “segundas partes nunca fueron buenas” hay que asimilar el final de la gloria, el final de una etapa, alargar forzosamente la gloria puede que en lugar de recordar la gloria recordemos los últimos fracasos y declives.

    Muchas gracias.

    Saludos.

  3. Aunque ya lo haya dicho, me gustaría insistir, antes de nada, en que no es mi intención para nada desaprobar ni despreciar ninguna opinión. De hecho, me gusta escuchar opiniones de todo tipo y condición para tener un entendimiento más amplio de la totalidad de los temas.

    Respecto a vuestro criterio a la hora de elaborar las críticas, sé que lo hacéis con respeto hacia los seguidores de la serie y con la convicción de no ofender a nadie. Ya querría “Enrique Pastor” que sus vecinos mostraran esas formas y esa cordura.

    Volviendo a la serie, efectivamente y como tu bien dices, bebe de su predecesora, “Aquí no hay quién viva”. La diferencia radica en el estilo de las actuaciones, exageradas hasta el punto de parodiar grotescamente una comunidad de vecinos, comunidad que por otra parte muestra los perfiles humanos más caricaturizables. Cierto es que hay mucha gente que ni se sentirá identificada con esos estereotipos ni con esos tópicos, pero también es cierto que la serie en ningún momento especifica que el conjunto de la sociedad sea así. Simplemente se trata de una parodia de cierto tipo de personas que a unos les causa risa y a otros indiferencia. Es por eso que se trata de una crítica, en este caso burlesca, de todas las conductas que adoptan los personajes de la serie.

    Es más, el éxito radica en que la exageración de las situaciones y comportamientos, aún siendo extrema, está bien hecha. Y esto es gracias a unos actores que se superan en cada capítulo. Consiguen crear, a mi parecer, un clima que engancha con sus actuaciones. Naturalmente, habrá muchísimas personas a las que no les enganche ni les guste este tipo de humor y cambiarán de canal al instante de empezar la serie. Pero de lo que estoy convencido es de que no hay motivos para creer que la serie pretende inculcar los clichés que muestra en la sociedad. Más bien todo lo contrario, se denuncian de manera cómica con un estilo que llega a la cima de la ridiculez. En este sentido, me recuerda bastante a las películas que hace “Sacha Baron Cohen”, en las que todo comportamiento denunciable es extrapolado, con fines críticos, al borde de lo soez y lo ofensivo.

    Yo tampoco creo que el español promedio sea un hombre retrógrado y machista. No obstante, la serie, que yo sepa, tampoco propone que evidentemente así sea. Creo que este modelo de persona no retrata la sociedad española pero que es lícito, por qué no, que una serie tenga como uno de sus pilares fundamentales a un personaje de tales características, siempre que se haga desde la burla y el humor.

    Con esto, dejo finiquitado mi comentario y aprovecho para transmitiros que es un placer discutir y discurrir acerca de las series del momento con alguien que se expresa con rotunda claridad. Y quién sabe, quizá en mi próxima contestación esté totalmente de acuerdo con vuestra opinión en cuanto a otras series!

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