El punto de inflexión en Breaking Bad

Celia Soriano Gomis

Este capítulo se titula Cancer man y, realmente, Walter se ha convertido en el hombre del cáncer. No solo porque esté enfermo, sino porque eso es en lo que se ha convertido ahora para su entorno. Ya no es el padre, el marido o el profesor, es el enfermo, el hombre del cáncer. Esta situación le oprime porque ahora su enfermedad está presente en todas partes, mucho más que cuando solo lo sabía él. La preocupación que ve en su mujer se lo recuerda. La actitud de su hijo se lo recuerda. Todos los hospitales que empiezan a visitar se lo recuerdan.

Este episodio es, a su vez, un punto de inflexión en la serie. Podríamos pensar que la historia de Walter como cocinero se ha acabado después de todo lo que ha tenido que pasar. Hay un intento real de volver a la normalidad, pero poco después descubriremos que el protagonista ha llegado a una situación en la que el dinero rápido se hace indispensable.

Reunión familiar para decidir el futuro de Walter. Fuente http://www.amctv.com


Además, parece que los actos criminales de Walter corren el peligro de ser descubiertos en un futuro próximo porque su cuñado el policía está organizando una investigación en la zona donde estaba la caravana en la que Jesse Pinkman y el profesor de química cocinaban sus productos. Por si esto fuera poco, resulta que Loco 8 (el chico al que mató Walter en el episodio anterior) era un informador de la policía y en su coche encontraron la metanfetamina elaborada por el señor White. Tras analizarla, el equipo químico del departamento «alucinó» por su pureza. En la máscara de gas que encontraron en el desierto había droga de la misma pureza, así que ya tienen la conexión. Los que fabricaron esas drogas son «jugadores nuevos» desconocidos hasta el momento. Hay un «narco» nuevo en Albuquerque.

En cuanto a la vida familiar del protagonista, su mujer, su hijo y cuñados ya saben lo de su enfermedad, después de que Walter White lo ocultara durante meses, y hacen una reunión que dura horas para decidir qué se debería hacer. Determinan que hay que consultar una segunda opinión médica. Mientras especulan sobre su vida y le organizan su futuro, Walter se mantiene al margen.

En casa de Jesse se produce uno de los hechos que van a impedir a Walter y su exalumno romper su asociación y terminar con el negocio. Unos amigos le preguntan al chico si sigue «cocinando» y él dice que ahora trabaja por su cuenta. Quiere hacerse el importante delante de sus amigos y les habla de su nueva receta «mucho más química» que terminan por probar.

Skyler White, la mujer de Walter, le organiza una nueva consulta médica sin que su marido se lo pida. «Uno de los 10 mejores oncólogos de toda la nación» tiene cita con él, pero eso les costará un depósito de 5.000 dólares y la familia ya iba bastante mal de dinero. Walter no está muy de acuerdo, aunque tampoco se niega: «¿5.000 dólares solo para decirme lo que yo ya sé?». Finalmente accede, pero dice que será él el que pague el depósito con el dinero de su fondo de pensiones.

En realidad saca el efectivo de la venta de la primera remesa que hizo de metanfetaminas. Tiene un fajo de billetes escondido en el conducto del aire del cuarto del bebé. En ese cuarto se encuentra con su hijo, que está harto de que su padre actúe como si no pasara nada. Un momento después, cuando Walter se fija en la cuna, le asalta un recuerdo de Loco 8 (es un mueble que compraron en la tienda del padre del chico). «Nunca voy a poder vivir sabiendo que he matado a una persona», fue lo que pensó cuando tuvo que decidir si acabar con él o no.

Walter coje el fajo de billetes del cuarto del bebé. Fuente http://www.blogs.amctv.com

Walter está soportando muchísima tensión, a pesar de que este capítulo es, en apariencia, más tranquilo que el anterior porque hay menos acción. De todas formas, como dije al principio, se trata de un episodio reflexivo aunque cargado de emotividad.

Todo este estrés se manifiesta en una explosión de rabia que veremos más adelante y que protagoniza un tal Ken. Se «conocen» en el aparcamiento del banco, donde Ken con su deportivo le quita la plaza a Walter de muy malas maneras. El cabreo del profesor es evidente y va en aumento cuando lee la matricula del coche(Ken gana) y, sobre todo, cuando comprueba el comportamiento del impresentable de Ken en la cola del banco. El tipo en cuestión habla a gritos por el móvil para que todo el mundo se entere de que es la persona más importante del mundo gracias a su trabajo: fanfarronea sobre su dinero y posición y empieza a hablar de una chica como si ella no estuviese delante, además de llamar gorda a otra mujer. Todos están incómodos con él y Walter lo mira como si fuera a asesinarlo.

Esa noche Jesse aparece en el jardín trasero de la casa de sus padres. Son una familia de clase alta que tiene a su otro hijo pequeño saturado de tareas extraescolares. Sus padres están hartos de sus líos con las drogas y mientras está en su casa pasa por una situación muy tensa. Sus padres querrían ayudarlo, pero, al mismo tiempo, no se fían ni de que esté a solas con su hermano, que es un niño prodigio. «¿Qué pasa soy un criminal o algo así? No podemos dejar que esta basura coma el coco a nuestro hijo favorito», se queja Jesse. Al final sus padres lo echan de casa porque encuentran un «canuto». Nos llevamos una sorpresa: su perfecto hermano pequeño le da las gracias por no chivarse y le pide la droga de vuelta. Jesse la saca y lo aplasta contra el suelo. Poco después, sus amigos le preguntan por más de ese «nuevo producto» que probaron.

Es por esto por lo que Jesse vuelve a ver a Walter para sugerirle restablecer el negocio. El profesor lo echa de su casa, pero antes de irse, su exalumno le da 4.000 dólares más por vender el lote. Tira los billetes a la piscina y Walter los recoge con una red.

El médico caro al que van a ver Walter y Skyler le dice que el cáncer es «tratable» y que puede prolongar su vida con quimio y radio. El interesado se muestra reacio al tratamiento: son 90.000 dólares. Skyler está convencida de que si su marido va al tratamiento se recuperará porque el oncólogo le ha dado un folleto «muy esperanzador». Walt le pone los pies en el suelo y le dice que puede que muera igualmente y que encima les deje con la deuda. Este el segundo punto decisivo que pienso que hará que el profesor de química vuelva a fabricar drogas: para pagar el tratamiento y aguantar por su familia.

Al final del episodio aparece el maleducado del coche pitando a una anciana. En cuanto sale de su vehículo, Walter coge una esponja mojada y la pone en la batería. El coche se incendia y el señor White se aleja con satisfacción.

Walter se aleja mientras se incendia el coche de Ken. Fuente http://www.foro.argenteam.net

Para leer el análisis de otros capítulos de esta serie, visitad categoría Breaking Bad.

Enlaces de interés:

Breaking Bad en amc

Breaking Bad en IMDb

Publicado el noviembre 10, 2012 en Breaking Bad y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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